Rehabilitación energética – Renovalan

Rehabilitación energética

FACHADA VENTILADA

La fachada ventilada en rehabilitación es un sistema constructivo de cerramiento que consiste colocar anclada a la fachada existente mediante una subestructura metálica una nueva hoja exterior no estanca.
Entre los elementos de la subestructura se coloca un aislamiento térmico sujeto por mortero adhesivo o por fijaciones tipo espigas plásticas.
Entre la capa aislante y la hoja exterior se forma una pequeña cámara de aire que permite el flujo de aire.

La existencia de juntas entre las piezas de fachadas absorbe los efectos típicos de la dilatación a causa de la variación de la temperatura exterior y otros agentes atmosféricos.
Esto permite que la fachada presente buen aspecto durante mucho tiempo.
La hoja exterior ayuda a reducir la pérdidas térmicas, ya que en verano, la hoja exterior se calienta creando así un efecto convectivo que hace circular el aire en el interior de la cámara, mediante efecto chimenea que desaloja el aire caliente y lo renueva con aire más frío, colaborando con el efecto aislante de la capa de aislamiento interior.

SISTEMA AISLAMIENTO TERMICO EXTERIOR – S.A.T.E.

Se entiende como sistema SATE un sistema compuesto de aislamiento por el exterior (SATE-ETICS) que se suministra como conjunto (kit) y se utiliza para el aislamiento térmico de edificios. Estos sistemas deben tener como mínimo un valor de resistencia térmica igual o superior a 1 m2.K/W, como se indica en la guía ETAG 004 y en las normas UNE-EN 13499 y 13500. Se utilizan tanto en nueva construcción como en rehabilitación de edificios. Los sistemas SATE se pueden clasificar en función del tipo de fijación, material aislante utilizado, por aplicación y por tipos de acabado. Es especialmente importante respetar la concepción del SATE como un sistema integral de fachadas. Ello supone que cada componente forma parte del conjunto, asegurando la compatibilidad del sistema y el mejor resultado. Todos los componentes de un SATE deben estar concebidos y ensayados de forma conjunta para el uso que se va a dar al sistema.

ventajas

Desde un punto de vista energético, las fachadas ventiladas permiten reducir en la estación cálida la entrada de calor al edificio por cuatro mecanismos: reflexión de la radiación solar por el revestimiento (en función de su color), ventilación del espacio intermedio de aire, aislamiento por el exterior e inercia térmica, obteniendo una considerable reducción de los costes de acondicionamiento. En la estación fría, las fachadas ventiladas no aportan ningún beneficio. Las fachadas ventiladas, además, favorecen el aislamiento acústico frente al ruido exterior, al estar compuestas por capas de paramento, espacios intermedios de aire y aislante, que determinan la absorción acústica. Esta dependerá de las características de reflexión, absorción y transmisión acústica de los materiales empleados, así como de su dimensión, espesor y colocación y del comportamiento de la estructura de albañilería del edificio. En los meses de invierno el efecto chimenea es inferior, siendo el aislamiento térmico interior el que soporta la mejora del rendimiento energético.
Esta solución aporta valor estético a la fachada rehabilitada dándole aspecto de obra nueva. Comparativamente con respecto a la solución SATE el coste inicial es algo más elevado, pero el análisis de la inversión a medio plazo confirma su absoluta competitividad, y aún mayor con respecto a una rehabilitación tradicional, con soluciones como enfoscados tradicionales o monocapas que no aíslan térmicamente la fachada.

Con un sistema SATE se reviste y aísla el exterior del edificio adaptándose las geometrías del mismo, incluso las más complejas, sin discontinuidad. Por tanto cuando está correctamente concebido e instalado permite fácilmente resolver la mayoría de los puentes térmicos del edificio.

Los sistemas SATE que incorporan un aislamiento con un espesor óptimo aseguran drásticas reducciones de la energía disipada al exterior, demostrando una disminución del consumo de combustibles próximo al 30% y permiten un ahorro energético consistente y continuo (calefacción en invierno; aire acondicionado en verano). Se estima que la inversión realizada para la instalación del sistema se amortiza, de media, en los cinco años siguientes.

Otras propiedades de los sistemas S.A.T.E.:

  • La instalación de un sistema S.A.T.E. se realiza tratando de minimizar las molestias para los usuarios en el interior de sus viviendas (polvo, eliminación de escombros, simplificación de las fases de elaboración y disminución de los tiempos).
  • El sistema revaloriza económicamente el inmueble, mucho más que la simple restitución de la fachada.
  • Con este sistema no se reduce el espacio habitable interior de las viviendas.
  • El sistema reduce el riesgo de condensaciones. Además los sistemas SATE son impermeables al agua y permeables al vapor de agua.
  • Mantiene la envoltura exterior y la estructura del edificio en condiciones termo-higrométricas estables, contribuyendo de manera decisiva al mantenimiento de los materiales de construcción a lo largo del tiempo e impidiendo la degradación causada por las oscilaciones de temperatura: grietas, fisuras, infiltraciones de agua, fenómenos de disgregación, manchas, mohos y la impregnación de la masa mural.
  • Excluye la necesidad de eliminar el enfoscado viejo, excepto cuando existan riesgos de desprendimiento.
  • Son respetuosos con el medio ambiente al no dispersar sustancias contaminantes, no contener sustancias nocivas para el medio ambiente, reciclarse y reducir las pérdidas energéticas.
  • Los sistemas SATE, al mejorar el aislamiento térmico en la envolvente de un edificio, permiten alcanzar los criterios de sostenibilidad.
  • Los sistemas SATE se suministran de forma integral, de esta forma se asegura la compatibilidad de los componentes.
esquema constructivo
comparación

La principal diferencia radica en esa pequeña separación que existe entre el material de acabado y el aislamiento en la solución de fachada ventilada. Esa cámara de aire permite que el revestimiento actúe como una sombrilla en verano o como una gabardina en invierno.

Al igual que un toldo, o cualquier otro sistema de protección solar, permite que el aire que queda entre el aislante y la «piel» exterior tenga una continua ventilación para que la fachada ventilada funcione adecuadamente. Por eso, las fachadas ventiladas se componen de piezas ligeramente separadas. Es a través de esas ranuras por donde se posibilita que el aire pueda circular entre interior y exterior.

AHORRO ENERGÉTICO           75%

AISLAMIENTO ACÚSTICO       72%

Una fachada ventilada es técnicamente más complicada de instalar, por lo que debe cuidarse con mimo su ejecución. requiere la instalación y nivelación de una subestructura de perfiles, y la posterior nivelación de la piel de acabado. Cualquier pieza metálica que tenga continuidad desde el exterior hasta la antigua fachada se convierte en un puente térmico. Por eso, se minimiza la cantidad de anclajes de la subestructura a la fachada existente.

La instalación de una fachada ventilada es técnicamente más compleja. Es la principal razón por la que tiene un coste superior.

SUBVENCIONES: SI

Aunque el coste de una fachada ventilada depende de muchos factores (material formas de la fachada,…); y como visión general, se puede decir que la inversión por m2 duplica al del Sistema SATE.

La valoración de este parámetro depende de la propia catalogación que se haga de la fachada existente.

Una fachada ventilada obliga a «despiezar» la fachada. Debe componerse de piezas lo suficientemente pequeñas para que entre las ranuras que quedan entre ellas pueda haber una constante circulación del aire.

En cualquier caso el despiece de una fachada debe ser estudiado y más si el tamaño del edificio es pequeño y/o difícil de modular.

Ambos sistemas tienen unas directrices de colocación y su deterioro no debería ser superior al de un acabado habitual.

No se libra del deterioro o suciedad que el paso del tiempo muestre en sus piezas, pero es posible la elección de multitud de acabados y es el fabricante el que ofrecerá este aspecto como una de sus virtudes.

En climas o situaciones extremas de calor, el aislante es capaz de retrasar su propio calentamiento (por eso es aislante), pero después de horas y días con una temperatura elevada y expuesto a la radiación solar, acabaría tomando una alta temperatura y, adosado a la fachada, iría transmitiendo el calor hacia el interior.

AHORRO ENERGÉTICO           70%

AISLAMIENTO ACÚSTICO       65%

Un sistema SATE evita la instalación de perfilería. Las planchas se adosan sobre una fachada existente (y con una «planeidad» supuestamente aceptable). Su coste específico puede llegar a ser la mitad que el de fachada ventilada. SUBVENCIONES: SI Con respecto a otras opciones no subvencionables y que no aportan nada desde el punto de vista del aislamiento, confort y eficiencia energética presenta los siguientes costes comparativos:
  • Frente al Sistema enfoscado monocapa: La fachada SATE es un 70% más cara.
  • Frente al Sistema enfoscado de mortero de cemento: El SATE supone duplicar la inversión.
La valoración de este parámetro depende de la propia catalogación que se haga de la fachada existente.

Aparentemente permite una continuidad de los paramentos.

Sin embargo, ya hay países europeos que, por la seguridad contraincendios, obligan a colocar barreras o franjas que separan grandes paños para evitar la expansión de un incendio a todo el edificio.

Ambos sistemas tienen unas directrices de colocación y su deterioro no debería ser superior al de un acabado habitual.

Requiere del pintado de la superficie con similar frecuencia al de un enfoscado tradicional.